Sin duda, la reproducción de documentos desde la inversión de la maquina fotocopiadora, llego para quedarse; como todo aquello que nos facilita el trabajo y la vida en general.

Invertir en impresión, significa generar divisas a mediano y largo plazo, representa dar a conocer una empresa, un producto, un local, y todo aquello, que constituya una marca, este proceso no sería posible, sino existieran los recursos de publicidad impresa, como es el caso de los volantes, flyers, y carteles en todos sus formatos y medidas, hechos además sobre impresión offset.

La siguiente es una historia de la vida real, se trata de un pequeño empresario, quien quería forrar de anuncios de su pequeña empresa de peletería todo su pueblo, pero no sabía como hacerlo; conocedor al dedillo de su oficio (trabajo por demás perteneciente a una élite de artesanos casi en peligro de extinción) veía como mermaba su clientela, y que las nuevas generaciones de posibles compradores ignoraba su oficio.

José, el peletero, tenía una idea en mente, sabía lo que quería, pero ignoraba quien y como hacer un cartel de avanzada en el que se diera a conocer alguna muestra de su trabajo, pero no quería cualquier poster, quería uno, cuyas fotografías, parecieran ser hechas en tercera dimensión y que mostraran detalle a detalle la  realización de su trabajo.

Sentado frente a la televisión con la desesperanza como compañero, sintonizó su canal favorito, y fue ese programa de DISCOVERY CHANNEL cuyo nombre lo dice todo

‘’ Así se hace’’ donde se dio de bruces por primera vez con la solución a su problema, en esa oportunidad hablaban de cómo hacer un cartel con impresión offset.

Allí con la sencillez que caracteriza este programa emitido para acercar al ciudadano de a pie a como se realizan los trabajos que requieren mucho tecnicismo, pudo saber que la impresión ofsset en cuestión consiste en la aplicación de tinta, casi siempre ‘’oleosa’’ sobre una plancha de metal o de aleación de aluminio, muy parecida a la litografía, desarrollada desde 1875 por un inventor inglés, y perfeccionada posteriormente por un científico de origen estadounidense y que con este método podría imprimir sobre papel.

Por supuesto, que transcurrido, casi siglo y medio, la técnica se ha perfeccionado, y  el peletero que veía su negocio sumido en el fracaso, aprendió además que la inyección del color a las planchas  proporciona un muy delicado y natural acabado a cada uno de los trabajo que se realiza otorgándole además un increíble toque de realismo a cada uno; es decir, lo que este experto artesano buscaba.

Al término de este documental, el peletero lo tenía decidido, esta era la técnica con la que quería hacer sus carteles publicitarios, y de esta forma promover entre habituales y posibles nuevos clientes, un oficio casi desconocido y perdido en el tiempo y en la distancia.

Moraleja: conjugar las nuevas tecnologías con la tradición, será siempre un decisión acertada…

¿Quieres imprimir? Marcar la diferencia, y renovar tu clientela, atrévete a saber mucho más sobre lo nuevo en impresión  como lo hizo en su momento José ‘’El peletero del offset’’