En estos tiempos en los que, lo impersonal supera a las buenas costumbres y los pequeños detalles están siendo desplazados por una indiferencia feroz que nos aleja cada vez más de nuestros interlocutores, tomar en cuenta a un proveedor, cliente habitual, o allegado, significa que nos estamos apuntando un punto a nuestro favor el cual puede que no de inmediato, pero que a la larga sin duda alguna rendirá su fruto oportuno.

Demostrar que como empresarios estamos al tanto de las necesidades de nuestros clientes y que además estamos concientes y en pleno conocimiento de sus acciones las cuales incluyen la compra frecuente de los artículos que ofrecemos en nuestro escaparate, proyectará hacia ellos una imagen de elocuencia, confianza y de control sobre nuestro negocio que marcará un próximo acercamiento de esa persona o empresa a la nuestra y lo que es mejor una posible recomendación de esta a un tercero.

Recuerda que no existe arma publicitaria más poderosa que el boca a boca y que este es un método que surtirá efecto para bien o para mal. En pleno conocimiento de todas estas cuestiones, las cuales involucran una cuidadosa estrategia de mercadeo, nuestra imprenta ubicada en el centro de Valencia, pone a tu alcance ese artículo efectivo, clásico, sencillo, vistoso y sobre todo muy económico con el que hacerte presente en la mente del usuario con un detalle poco usual en la actualidad.

Se trata de una novedad, por la que cada vez más gerentes y propietarios de empresas de diversa índole se decantan con el fin de no pasar desapercibido ante los ojos de quienes a futuro podrían ser grandes e importantes aliados.

Pero, pasemos a la acción y describamos el estándar general de esta tarjeta de agradecimiento:

En primer lugar, debemos hacer énfasis de que esta no es una tarjeta de felicitación y mucho menos de envío en fiestas señaladas como año nuevo o navidad. Este dispositivo tiene como finalidad hacer llegar algunas palabras de gratitud al cliente por la confianza prestada en la adquisición de un producto determinado o en la utilización de un servicio.

No tendrás que enviarla cada vez que alguien compre. No, en este sentido, su envío deberá hacerse efectivo a discreción y según creas tu y tu equipo conveniente. En lo que al material de elaboración se refiere, nos remitimos a las tarjetas de visita, podrías además solicitarlas bajo esa misma medida y manera de impresión, aportando para la ocasión los datos de la empresa, y tal vez un espacio discreto para añadir el nombre de ese negocio al que vaya dirigida.

Podrías agregar algún toque personal, como cantos redondeados, color por ambas caras, por ejemplo, recuerda que se trata de artículo personalizado, así que si de añadir o quitar se trata, deberías acordarlo en reunión con tus expertos de imprenta de confianza.

No escatimes en belleza, piensa que eres tu quien la recibes y analiza el sentimiento que te produce abrir un sobre tal vez con una factura y que a este documento le acompañe una tarjeta de agradecimiento de esa empresa en la que has confiado para recibir un determinado servicio.